05 septiembre, 2014

Deco inspiration. Vol. I

Muy bien. Básicamente, lo que haremos será esto. Cada semana subiré un post de inspiración deco con un dormitorio matrimonial, un dormitorio infantil, un baño, una cocina, un comedor, un despacho o "espacio para pensar", como me gusta llamarle y tal vez un recibidor o un espacio exterior, según se tercie la cosa. Así que ahí va el primero: Vol. I.









Para quienes no lo conozcan, este es el llamado estilo industrial vintage. Mi rotundo favorito. Nacido en el Nueva York de los años 50, cuando las antiguas fábricas en desuso comenzaron a ofertarse como viviendas económicas, se ha convertido en una de las tendencias más potentes e 'inn' del panorama de la decoración actual. Hormigón pulido, maderas envejecidas, ladrillos con restos de pintura, metales desgastados y elementos de decoración vintage, se convertirán en tus mejores aliados para lograr su estética. Siempre he pensado que las paredes de pintura pizarra le confieren un ambiente muy familiar a un hogar, además de resultar muy práctico para anotar recetas o la lista de la compra, a la par que divertido, por las dedicatorias que te encuentras el día después de una cena con amigos en casa. El estilo industrial deja cabida al caos, pues él mismo parece una especie de caos ordenado que nos da cierto margen de alivio por no vernos obligados a tenerlo todo impoluto y ordenado para que la casa se vea bonita. Cuando pienso en este estilo decorativo, imagino todos los "trastos" de mi hijo tirados por el salón y, cuantos más cacharros por el medio imagino, más bonito me parece. Nuestra vida, sobre todo si la vivimos con niños, es puro desorden y revolución. Esto es precisamente lo que convierte una casa en un hogar. No se puede desordenar lo que ya de por sí parece desordenado y caótico, así que lo industrial me parece de lo más familiar. Ni una sola silla de diseño igual o mismo color en toda la casa, restos de pintura, mantas sobre los sofás y butacas, cestas llenas de cosas por el suelo con las que tropezar, mesas con ruedas de metal desgastado que mover de un lado al otro de la habitación, maletas vintage llenas de juguetes, baberos y chupetes... 
No sé vosotros, pero yo me siendo súper identificada con estas pretendidas fábricas abandonadas en las que el estilo industrial puede convertir nuestras casas. Veo caos, imperfección y desorden ordenado. Tres características que creo que a todos, en mayor o menor medida, nos definen. 

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