28 noviembre, 2013

5 razones por las que viajar a Londres.

1. ¡Un autobús rojo! ¡Un taxi! ¡Una cabina!




Las primeras horas en Londres son fascinantes. Es difícil de explicar, pero es como si, de pronto, Londres, el Londres que siempre habías imaginado, se hiciera real ante tus ojos. Es como que te lo empiezas a creer, a ver que el autobús rojo, el taxi, las cabinas rojas y el guardián que ni se inmuta, son de verdad. Yo me sentí como un niño que ve a Papá Noel: la confirmación de aquello en lo que creías, es de verdad. ¡No sabrás ni hacia dónde mirar!




2. La Navidad "llega" antes.







¡Y mejor! ¡Llega mucho mejor! A principios de noviembre, calles  y zonas principales como Picadilly Road, Oxford Street, Carnaby o Covent Garden están llenas de luces y decoración de Navidad impresionantes. Y las que no, están en proceso. ¡Y no sólo eso! Los escaparates de las tiendas son verdaderas obras de arte. Muchos de ellos móviles, más que escaparates llegan a ser escenificaciones de la Navidad. 
Lo que más me gustó a mí fue Covent Garden. Con todas esas bolas gigantes rojas y de cristales colgando del techo y la luz del sol rebotando en ellas y estallando en miles de chispas de luz. 
Simplemente, precioso. 


3. SHOPPING.






Y, con esto, me refiero más a los mercadillos y pequeños comercios, que a las grandes superficies como Harrod's o a las tiendas de grandes cadenas, del tipo de TopShop, American Apparel, New Look... Que, aunque hace mucha ilusión encontrarse, porque son firmas que en España sólo tienen tienda física en algunas Comunidades Autónomas y el precio es considerablemente inferior que en la Península, la mayor parte de ellas tienen tienda online y sus productos son fácilmente accesibles sin la necesidad de encontrarse en el Reino Unido.
Por eso me han fascinado tanto Covent Garden y Camden Town. El primero por sus contrastes, pues nada más salir de la boca de Metro te encuentras boutiques de Michael Kors, Chanel, una tienda Apple... Y justo al lado, dos mercadillos de antigüedades y flores: el Jubilee Market Hall y el Apple Market.




Y el segundo, por su excentricidad.





¡Y por su inmensa variedad! Aquí sí que puedes encontrarte de todo. Es el verdadero paraíso. Tiendas de firmas como American Apparel, New Look o Vans, que nos resultan más conocidas, se entemezclan con puestos de souvenirs y tiendas temáticas, que pueden ir desde lo más gótico, hasta lo más 'rococó', con establecimientos llenos de vestidos de encaje y vuelos, pasando por tiendas de estilo 'pinup' y hasta una tienda entre robótica y alienígena, la Cyberdog, con la música  pinchada en directo por un dj más alta que alguna de las discotecas en las que he entrado, con camisetas cuyos dibujos brillan y se mueven (sí, ¡se mueven!) al ritmo de cada canción.
En Camden Town hay un mercadillo enorme. Me atrevería hasta a decir que Camden Town ES UN BARRIO-MERCADILLO. Algunas partes están cubiertas y cada puesto tiene su música y otras partes están al aire libre. Ropa vintage, artículos de piel y cuero, placas metálicas, decoración, libros, camisetas, zapatillas deportivas, artesanía,... 
Puestos de comida para llevar. China, mexicana, tailandesa... ¿de qué país la quieres? Aunque, por mi experiencia, no recomiendo comer allí. Está fría, insípida y reseca de estar todo el día expuesta al aire libre. Como experiencia, puede estar bien, pero una y no más. 
Creo que si algo no está en Camden Town, es porque no existe.


4. El Big Ben.
(Y la cara de tonto que se te queda cuando, por fin, lo tienes delante).




5. Londres nocturno.








Probablemente, esto es algo que a la mayor parte nosotros no se nos ocurre cuando planificamos un viaje. Pero, sin lugar a dudas, será un punto indispensable en mi ¡to-do list! de futuros viajes. La ciudad se transforma y parece no ser la misma que bajo la luz del sol. Cuando el último rayo de luz se extingue en el horizonte, las bombillas comienzan a encenderse por todo Londres, iluminando iconos como London Bridge, la Torre de Londres, el London Eye, St. Paul Cathedral, el Parlament... Y, entre ellos, grandes rascacielos que se reflejan en el Támesis, focos de coches, autobuses, trenes, farolas... No existen palabras, así que espero que las fotos os ayuden a entenderlo.


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3 comentarios:

  1. Muy bien Lorena , la fotos son muy buenas siempre he dicho que una imagen valen mas que mil palabras con ellas describes todo lo que sientes , como te dije anteriormente te faltan algunas cosillas mas de Londres pero eso será otro viaje , esta es tu reflexión a día de hoy.
    Espero que este viaje lo hayas disfrutado tanto como en tus palabras describes esa emoción , me ha gustado seguir con tu blog .
    Un Saludo desde Toledo

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  2. Gracias Lore por transportarme directamente a Londres y hacer que tus palabras dibujasen en mi mente el recorrido que has descrito. Enhorabuena por el post, muy bueno :)

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    Respuestas
    1. ¡De nada, Cris! Muchas gracias a ti por seguir tan de cerca los movimientos de I blog it !
      Me alegro mucho de que te esté gustando.

      Un beso enorme!

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