12 marzo, 2015

Tintoretto & Juanjo Oliva para Elogy.

¡Hola a tod@s! ¿Recordáis que hace cosa de dos semanas os dejé con la intriga en Instagram de mis viajes misteriosos a A Coruña? Pues, bien. Me han dado luz verde para levantar el secreto de sumario y contaros que V Televisión ha querido contar conmigo en el apartado de #tendencias ('click' para visitar, ¡no tiene pérdida!) de su colaboración con El Corte Inglés, como modelo de dos vídeos promocionales de la presentación de la colección de Juanjo Oliva para Elogy, por un lado, y de la colección Ethnic de Tintoretto, por el otro.



06 diciembre, 2014

Hacia lo salvaje.

''No teneis ni idea 
de lo alto que puedo volar'' 

Amaral, "Hacia lo salvaje".

Versión #2 del vestido T-shirt de Forever21.
Hace poco una amiga me escribía al Whasapp contándome lo bonita que le parecía la chaqueta de flecos que llevaba en mi última foto de Instagram. Me contó que la había estado viendo en Uterqüe, pero que 200€ le parecía demasiado. Mientras leía, no podía salir de mi asombro. ¡Por supuesto que 200€ es demasiado! Quien me conoce un poco sabe, que yo jamás metería esa cantidad de dinero en una chaqueta. ¿Qué digo? ¡En ninguna prenda! El único trapito en el que voy a gastar una cantidad que siempre me ha parecido y me parecerá escandalosa, es en mi vestido de novia. ¡Y porque no me queda otro remedio! Jaja. Los flecos han llegado con tal fuerza esta temporada, que no podían si no convertirse en uno de los must have indispensables de este Otoño/Invierno. Los gigantes de la industria textil, que no son tontos, han sabido verlo así y, a mi juicio, han aprovechado para tirarse de la moto en alguno de los artículos con estas características. Así, hemos encontrado la famosa chaqueta de Uterqüe de la que esta chica me hablaba y un poncho de piel en Zara que creo rondaba los 100€. De locos... El caso es que, como muchas de vosotras, yo también incluí en mi lista de deseos una chaqueta de flecos. Pero, ni en mil años gastaría tanto. Para situaciones como esta, las bloggers de moda se convierten en una verdadera fuente de soluciones, pues a través de una de ellas he podido conocer El vestidor de la moda. Una tienda online siempre en la procura de las últimas tendencias, pero con precios mucho más razonables. Está claro que cuando una tendencia está en plena cresta de la ola, la industria trata de explotarla al máximo. Pero, a veces, hay que tener templanza y buscar alternativas. Esta página fue la mía y transformó 200€, en apenas 40€ con gastos de envío. ¿Y qué me decís del subidón de adrenalina cuando encuentras un chollazo? Eso no tiene precio, chicas.
Pues con poco más que esta joya de chaqueta, que no puede si no tener este nombre, y unas botas de estilo boho, tenemos un look country chic perfecto para caminar hacia lo salvaje bajo el sol abrasador del viejo Oeste, con nuestras gafas de sol, ¡y que nada nos pare! 








· Vestido/T-shirt dress: Forever21. | · Chaqueta/Jacket: El vestidor de la moda. | · Botas/Boots: La gatita presumida. | · Gafas de sol/Sunglasses: Ray Ban.

05 noviembre, 2014

Lactancia materna, ¿si o no?

Lo primero que acude a mi cabeza al pensar en lactancia materna es que los comienzos son duros, durísimos diría yo. Más cuando no sabes realmente a lo que te enfrentas. Todas sabemos lo que la mayor parte de la gente dice: que si "es una experiencia preciosa", que si "es el vínculo físico y emocional más estrecho que establecerás con tu bebé, sólo superado por el existente durante el embarazo", que si "hace el bebé más tuyo"... Pues sí, todo esto es cierto, es una experiencia increíble, es un vínculo inexpugnable y está claro que sientes que darle el pecho es una forma de acercar a ti a tu bebé en un momento en el que todo el mundo parece querer darle el biberón a tu bebé, cuando lo que realmente deseas es alimentar tú misma a tu bebé, ya sea con teta o biberón, en un tira y afloja absurdo entre tus instintos más primitivos como madre y los convencionalismos sociales que te arrastran demasiadas veces a creer de ti misma que estás tarada y eres una mala persona por mostrarte reacia a que los demás alimenten a tu bebé. Sí, es cierto que de alguna forma estamos un tanto taradas en lo que nuestro post parto pueda durar, pero tenemos derecho a pasar por nuestra alienaación mental transitoria personal con comprensión. Tranquilas, se pasa. Pero, bueno, este es otro tema.
Si bien la lactancia materna acerca el bebé a su madre, el biberón ofrece la oportunidad a los padres de involucrarse en la alimentación de sus hijos, lo que puede resultar muy gratificante para ellos. Lo que intento decir es que no entiendo la reciente tendencia que parece situarte de forma automática entre los detractores de una vertiente de alimentación, cuando te decantas por la otra. ¿Me explico? No resulta difícil encontrar comentarios acusadores en favor y en contra del biberón o la teta en medios como, por ejemplo, Facebook. Este mismo debate ha llegado a las calles e, incluso, a las consultas de los pediatras, haciéndonos partícipes de una guerra que, creo, no es la nuestra.
Yo no soy ni pro biberón, ni pro lactancia materna. Soy pro decisión de los padres y, más particularmente, pro decisión de la madre, porque el pecho es suyo, es ella quien va a darlo en caso de que decida hacerlo y es ella quien tiene el poder de tomar tal decisión. Podría decirse, incluso, que soy pro circunstancias, porque el devenir de los acontecimientos a menudo se ve condicionado por éstas. Partiendo de la base de una libertad para escoger, que parece, a mi juicio, cada vez más mermada, lo fundamental es recabar toda la información sobre ambos tipos de alimentación y escoger.
Como os comentaba antes, la lactancia materna es dura, sobre todo al principio. Demasiadas veces me he preguntado por qué nadie me había hablado antes de dar a luz de la subida de la leche, de lo que duele (Sí, duele.), del sufrimiento de las peripecias que vas probando para tratar de ablandar unos pechos que parecen haberse vuelto de piedra, del riesgo de mastitis... Cuando, estando embarazada, pensaba en dar el pecho a mi bebé, me imaginaba relajada, recostada sobre la butaca de su habitación, mirándole obnubilada, con un aura de paz y serenidad rodeándonos, como en una burbuja... Y, cuando di a luz, ¡plof! La burbuja estalló y desapareció, para dar paso a la realidad (siempre tan reveladora...). El caso es que, dejando a un lado el asunto de que Fabio hubiera permanecido ingresado durante 15 días al nacer, cuando nos lo trajimos a casa me vi envuelta en un pequeño infierno personal de noches de lloros cada hora u hora y media, con un bebé colgado de la teta en el lecho conyugal. Aquello acabó con mis nervios y minó mi determinación. Estaba decidida a darle el pecho a Fabio durante un año como mínimo, pero apenas aguanté un mes antes de que se me fuera la leche. Reconozco que no hice lo suficiente para conservar la lactancia materna y, mentiría si dijese que a día de hoy no me arrepiento. Pero, el momento, las circunstancias de las que antes os hablaba, pudieron conmigo. Hoy escribo esto, porque estoy profundamente contenta, satisfecha y agradecida con el biberón, pero también tengo claro que si pudiese dar marcha atrás, sabiendo lo que sé ahora, habría puesto mucho más empeño en conservar la lactancia materna unos meses más.
En un intento por ayudar a futuras mamás que puedan estar leyéndome, me propongo plasmar aquí y ahora toda aquella información que a mí me habría gustado recaudar, barajándome entre teta y biberón. Allá vamos:

La LACTANCIA MATERNA es económica, ¡¿qué digo?!, ¡es gratis!, es natural, somos mamíferos y es una de esas experiencias dignas de que toda mujer incluya en su lista de "Cosas que hacer antes de morir". Cuando estaba embarazada, el sueño más recurrente que tenía era el de amamantar a mi hijo. Sólo soñarlo hacía que me levantase por la mañana con algo así como mariposas en el estómago. Como os comentaba más arriba, "hace al bebé más nuestro", pues nadie si no tú puede alimentar a tu bebé, depende de ti, de tu leche, de tu pecho y te sientes haciendo algo súper importante para tu bebé, como dándole lo mejor. El apoyo a la lactancia materna se ha visto notablemente reforzado de un tiempo a esta parte y por todas partes proliferan asociaciones pro lactancia, tanto en medios digitales, como en centros culturales o de salud. Seguro que en tu ciudad hay por lo menos una que se reúna con asiduidad en tu centro médico o en algún centro cultural. En Pontevedra conocí algunas como Mámoa y Teta Meiga, creo que una asociada al Centro Médico de Lérez, donde acudía a mis citas con la matrona; y otra asociada al Hospital Provincial de Pontevedra, aunque ahora mismo no recuerdo cuál es cuál. Con lo poco que duró mi lactancia materna, nunca he tenido la oportunidad de asistir a ninguna de sus reuniones, pero éstas son abiertas al público y muy interesantes. Puedes llevar a tu bebé y a tu otro u otros hijos contigo, a una amiga,a tu pareja... ¡a quién quieras! Son asociaciones sin ánimo de lucro que están ahí con el único propósito de ayudar desde la cercanía y la experiencia de madres reales. Supongo que, al final, acabará convirtiéndose en una especie de familia. ¡Encomiable!
Pensando un poco en nosotras, la lactancia materna favorece una mejor y más rápida recuperación del cuerpo e incluso, en algunos casos, de la línea tras el parto. Al dar el pecho, el estímulo que ejerce la succión en el pecho provoca la liberación de una hormona llamada oxitocina, responsable de la contracción del útero y, por tanto, ayuda a recuperar su tamaño natural tras el parto. Además, dar el pecho consiste en una fórmula idónea para perder el peso acumulado durante el embarazo. Dando el pecho se queman hasta 500 caloría al día. Pensadlo de esta forma, mientras estás sentada tranquilamente en el sofá con tu bebé en brazos, ¡estás quemando calorías! De locos.
Los beneficios a corto y largo plazo para tu bebé, son numerosos y variados. Desde el famosísimo calostro, es decir, las primeras gotitas de leche que produces, que juega un papel fundamental en el desarrollo de tu bebé y de su sistema inmunológico por su alto contenido en anticuerpos y nutrientes. Pasando por una más fácil digestión, la prevención de infecciones y de obesidad infantil, pues la cantidad y calidad de leche se adaptan perfectamente a las necesidades de cada bebé. Hasta beneficios a largo plazo como la protección contra el cáncer infantil, la diabetes, la presión arterial alta, los altos niveles de colesterol, etc,.

Sin embargo, no todo es bonito en la lactancia materna. Insisto, es muy dura en sus comienzos y ata mucho. En algunos aspectos sigue limitando tu vida del mismo modo que lo hacía el embarazo. Vale que puedes volver a comer jamón serrano, chorizo, tu rollito de sushi favorito y un buen entrecot poco hecho, como a ti te gusta, porque el riesgo de contagiar a tu bebé de toxoplasmosis a través de la leche materna no existe. Pero sí que, por ejemplo, no puedes irte de despedida de soltera con tus amigas, por decir algo, y pasar una noche loca con ellas con alguna que otra copa de más y desconectar de tanta responsabilidad como la maternidad exige (Oye, una vez al año no hace daño, ¿qué pasa?). El caso es que, sí, podrías hacerlo, pero luego vendrá el quitarse leche para tirarla por el desagüe, la inseguridad de si habrá desaparecido ya del todo o no el alcohol de tu leche (Nadie quiere emborrachar a su bebé). Sin olvidarnos que para salir, tendrás que planificar con anterioridad la extracción de las tomas de leche maternas correspondientes al periodo de tiempo durante el que no estarás en casa. Un poco lío, ¿no? Algunas saltarán proclamando a los cuatro vientos que ser madre implica dedicación 24 horas, 365 días al año y olvidarse de nosotras mismas para vivir por y para nuestros retoños. Pero, no estoy de acuerdo. Sí, somos madres, pero seguimos siendo personas. Mujeres que siguen teniendo las mismas necesidades que antes, siendo conscientes de que, por supuesto, sus prioridades han cambiado. La mayor parte del tiempo vivirán volcadas en sus bebés, pero si antes de convertirse en madres la dedicación de tiempo a una misma era importante, ahora que apenas dispones de unos pocos minutos al día para ello (con suerte), para mí cobra más importancia si cabe. Una sola noche de cañas con tus amigas, riendo a carcajada limpia y pegándoos algún que otro bailoteo por ahí, puede cargarte de energías para seguir siendo una súper madre otros tantos meses más. Así que animo a todas a liberarse de vez en cuando.
Luego están las malditas pezoneras. Dios... No podéis ni imaginar la manía que acabé congiéndoles a esos endiablados discos que parecían disfrutar danzando a su antojo entre mis pezones y el sujetador, como con vida propia, dejando como resultado una bochornosa mancha de leche materna en mi blusa en el peor de los momentos, de la que acabaría enterándome tres horas después de haber estado con gente que, ¡seguro!, la habría visto y, muertos de vergüenza (o de pena por mí, que me ha pasado), no me habrían dicho nada. Ahora mismo estoy recordando una noche en concreto. La segunda después de habernos traído a Fabio a casa, creo. Aquella maldita mancha en el camisón se convirtió en la materialización de mi desbordamiento mental y físico, al fin y al cabo, de mi fracaso como mi madre. Y así logró hacer que me sintiera, un fracaso. Incapaz siquiera de mantener un ridículo disco de algodón en su sitio y con la vida y el sujetador patas arriba. En fin.

Por otra parte, el BIBERÓN es sinónimo de libertad. Para mí fue un gran alivio, porque me agobié mucho con el pecho. No veía la posibilidad de poder quitarme leche y dejarla preparada para que alguien se la pudiera dar a Fabio. Aún así, el cambio en él fue increíble cuando le dimos el primer biberón. Estaba tan deprimida y nerviosa, que la leche apenas me subía y él tenía mucha hambre. Con el primer biberón quedó llenito y durmió un montón. Implica el gasto de más dinero, claro está. Biberones, leche, tetinas... A veces la búsqueda de la tetina perfecta te hace perder la paciencia y otro tanto de dinero hasta que das con la adecuada.  Del mismo modo ocurre con el biberón. Los gases son muy frecuentes en bebés recién nacidos y, mientras padres e hijo los sufren como pueden, los primeros se patean las calles y unas cuantas páginas en internet en la procura del biberón milagroso definitivo que acabe con los cólicos. A nosotros nos ha venido muy bien el Dr. Brown, aunque no sé qué le pasa que pierde leche cuando lo agitas y hay que apretarlos una burrada al cerrarlos para que no ocurra. La propia tetina del Dr. Brown ha resultado ser la perfecta para Fabio, así que ahí terminó nuestro martirio. Evidentemente, siguió teniendo gases y una vez pasadas las 7:30 de la tarde, la casa se convertía en un infierno de lloros e intentos infructuosos por paliar su dolor, su llanto y nuestro dolor de cabeza. Muñecos de semillas para calentar en el microondas, infusiones, gotas... Nada funcionaba. Aunque con el Dr. Brown remitieron considerablemente.
Lo bueno del biberón es que puedes empezar a tener "tardes para ti" o "tardes para nosotros", con el papi de la criatura y dejar a tu bebé con sus abuelos. Por las noches quedan mucho más llenitos y duermen más, porque están saciados y un poco de descanso nunca viene mal, cuando no duermes ni una sola noche del tirón. Durante los tres primeros meses, el biberón en medio de la noche no te lo quita nadie. Despertador a las 4 de la madrugada y a la cocina a preparar cual zombie el bibe para el nene. Pero, sin duda, es mucho mejor que sacarte la teta cada dos horas. Cuando daba el pecho, de los 15 minutos por pecho no me libraba nadie, media hora en total. Con el biberón apenas sumaban 15 minutos. Si bien es cierto que los biberones hay que lavarlos, esterilizarlos y escurrirlos, no andar con la pezoneras, los sujetadores de lactancia, las cremas antigrietas y las malditas gotas de leche que se escapan a la mínima oportunidad, para mí fue una revolución.
En fin, que poco más puedo deciros del biberón. Todo facilidades.

Lejos de considerar estas dos formas de alimentación como rivales en guerra abierta, la alimentación mixta también existe. De hecho fue a la que tuvimos que acogernos durante la hospitalización de Fabio y no nos fue tan mal. Cogía pecho y biberón con las mismas ganas y nunca mostró rechazo por ninguno de los dos. Sé que generalmente los niños de pecho rechazan las tetinas e incluso el chupete, pero bueno, no fue mi caso. Puede que haya sido porque ha sido lo que ha conocido desde el principio: pecho y biberón. Y está bien, sano, fuerte, alegre, creciendo insaciable y constantemente y nunca nos ha dado ni un sólo problema. Ni infecciones de oído, ni catarros, ni diarreas... ¡Nada! Así que me parece bastante absurda e incluso reprobable, la criminalización a la que puede someterse a las madres que deciden no dar el pecho. Hay madres que deciden desde un principio dar el calostro a sus hijos y que les den la medicación para cortarse la leche. ¡Y está bien! No es mejor ni peor madre que la que da el pecho desde el principio y hasta los 6 meses, el año o los tres. Cada una es libre de decidir en base a lo que le venga en gana, sin que por ello la apunten con el dedo, etiquetándola como madraza o madre de poca monta. Decidir dar el biberón no significa, ¡ni mucho menos!, que tu hijo no te importe, que seas egoísta o despreocupada. Simplemente, has tomado una decisión, punto.

22 octubre, 2014

Showroom Javier Barrio&PONMO'14


Hace ya algunas semanas, recibí por parte de una vieja conocida de colegio de monjas la invitación a mi primer showroom durante la celebración de la pasarela Ponmo en Pontevedra.
"Showroom". Pues, vale. "Show", enseñar. "Room", habitación. Habitación en la que se enseña algo, ¿no? La verdad es que no tenía ni idea de adónde me dirigía, ni lo que iba a hacer. ¿Entrar en la tienda y ver vestidos con algunas bloggers que acabaría de conocer? ¿Hablar sobre lo bonitos que son, probárnoslos y ya? Nadaba en la expectación y un tanto de incertidumbre en el trayecto de mi casa a la tienda de Javier Barrio emplazada en la calle Pintor Laxeiro en Pontevedra. Horas antes estaba volviéndome loca buscando el Googlemaps la calle. Soy un desastre para recordar sus nombres. Soy de las que se guía por las tiendas que hay en ellas. "Si, la calle dónde está Bimba&Lola, que hay una tienda de chucherías...". En fin, el caso es salir del paso, ¿no? Jaja.
Me gusta mucho la moda, pero temía encontrarme formando parte de un evento frívolo, snob o carente de corazón, donde sólo la fachada, la estética, fuera la protagonista. La sola idea me aterraba.
Me equivocaba. Y no supe realmente cuánto hasta que el diseñador gallego Javier Barrio entró por la puerta, saludándonos a todas con dos besos a cada una, realmente fijándose en cómo nos sentaba el vestido que en ese momento llevábamos puesto e invitándonos a sentarnos en su taller para una agradable charla con él acompañada de una copa de champán rosado, que me sorprendió de forma muy grata. Desde la sonrisa de su ayudante, pasando por la dulzura de la hija del que parece el brazo derecho de Javier, la cercanía y profesionalidad de la fotógrafa que cubría el evento y hasta el trato directo con él, la humanidad se hacía patente.
La historia de Javier Barrio es la de un diseñador de interiores de lujo que ambiciona más. Y de esa ambición nace un proyecto de alta costura que está llamada a alcanzar la grandeza. Por la gran calidad de su trabajo, bien podría parecer un diseñador consagrado, pero nada más lejos de la realidad. Y esto es algo que en cierto modo disgusta a Javier, quizás por no contar con el apoyo prestado a los nuevos diseñadores. En fin, dicen que si encuentras obstáculos en el camino, es que lo están haciendo bien. Si tu primera colección pasa por la de un diseñador experimentado, ¡hurra por ti! Javier Barrio pone en la palestra una colección exquisita y asequible de vestidos elaborados a medida que está triunfando allí por donde pasa. Y es que no es de extrañar, porque yo que he estado allí y los he tocado, visto y probado, he vuelto enamorada. Nunca antes había llevado puesto algo igual. Para mí fue una experiencia única y especial en mi vida.







Estaba disfrutando y aprendiendo muchísimo. En una tarde comprendí, al ver a mis compañeras, que ser blogger no consiste sólo en publicar de vez en cuando como hago yo. Es una forma de vida. Verlas a ellas con tanta desenvoltura pidiendo que completos desconocidos les hicieran fotos con sus móviles y cámaras, verlas como pez en el agua relacionándose entre ellas, algunas conociéndose de algún evento anterior, me hizo sentir admiración por ellas y entendí que me queda mucho por aprender y mejorar. No sólo se trata de hacer algunas fotos en las que salir guapa y subir una entrada con ellas, se trata de estar ahí por y para la moda, estar a la última en movimiento social y cultural, ¡ya no sólo a nivel de su propia provincia! Sino, también, a nivel Galicia. Algunas de ellas venían de A Coruña o de Vigo y me sorprendió mucho. No sé si yo haría el mismo esfuerzo que ellas hacen sin descanso. ¡Chapeau, chicas!
La tarde iba de fábula, ya casi eran las siete y media de la tarde y las horas habían pasado sin darnos cuenta. Lejos de resultar tan tedioso como imaginaba, ha sido muy divertido y un tanto más de constructivo e interesante. Pero, el punto álgido del día para mí aún estaba por llegar. Por la noche se celebraba el desfile de cierre de la ¿semana?, que no es tal semana, sino tres días, de la moda de Pontevedra. Si bien es cierto que durante toda la semana en la cual se celebra Ponmo, el hecho de que "algo se cuece" en la ciudad se palpa en el ambiente. Pues, para gran sorpresa, el diseñador de alta costura Javier Barrio, nos invitó a asistir con él al front row de dicho desfile llevando puesto uno de sus espectaculares deseños. ¡Aluciné! No voy a mentir. En ese momento creo que di un pequeño saltito sobre mi silla y no podía ocultar mi emoción. Fue el pistoletazo de salida de una experiencia que no olvidaré en mi vida. Seleccionamos el vestido que más nos había gustado y mejor nos había sentado, nos lo guardaron con mimo en una bolsa de la tienda, nos dieron los zapatos y nos pusimos manos a la obra con la planificación de la noche. Al salir de allí con los pasos a seguir bien claros, aún nos quedaban unas horitas para descansar, asimilar lo genial que nos estaba sucediendo y prepararnos para una noche mágica. El tiempo volvió a volar con celeridad por segunda vez en una tarde y ya estábamos en el desfile. Como estrellas caídas del cielo con nuestros diseños de lentejuelas, telas brillantes, bordados increíbles, telas de rosas que parecían recién cortadas. Primera fila todas sentadas juntas con Javier Barrio y su pareja en el centro. ¡Wow! Poco menos me sentía como una verdadera estrella, una celebritie, vaya. Reconozco que necesité unos cuantos días para bajar de las nubes, porque aquello, todo ese día, significó muchísimo para mí. Salir de casa para algo así, algo relacionado con la moda y un blog que me apasiona escribir y después de haber tenido a Fabio, ¡fue estupendo! Todas las miradas puestas sobre nosotras cuando entramos, fotos por aquí y por allá. No salía de mi asombro. Por momentos creo que me sentí abrumada, pero de una forma positiva, ¡muy positiva! Luchaba por mantener los pies sobre la tierra, pero todo aquello era tan surrealista y especial para mí, que decidí dejarme embriagar y arrastrar por el momento. Me imaginé a mí misma siendo Alexa Chung y no podría creer lo que me estaba pasando. Sentía que podría hacer eso todos los días de mi vida.



Sólo me queda decir GRACIAS. Gracias Javier Barrio y equipo por tratarnos como a princesas, por apoyarnos en nuestro camino como blogger y por confiar en nosotras para servirte de apoyo en tu carrera. Gracias a la organización de PONMO por tan fantástico trabajo y por toda la información y facilidades que nos habéis proporcionado. ¡Espero repetir el año que viene!


17 septiembre, 2014

Lady Rebel.











· Vestido corte camiseta/T-shirt dress: Forever21. | · Camisa/Shirt: Pull&Bear. 
· Biker: Blanco (old). | · Botas/Boots: Parfois.


Versión #1 del vestido de corte camiseta gris de Forever21. 
Soy más buena que el pan, pero siempre me ha gustado aparentar lo contrario. Tal vez por eso siempre me he sentido atraída por el estilo rockero. Esta chaqueta ya os la había enseñado en mi post "Biker" sobre chicos malos. (Breve inciso para suspiro. ¡Aaaai... Johnny Depp!). ¿Nunca os ha pasado que lo que lleváis puesto os cambia de pronto el humor u os hace sentir de un modo diferente? Con esta biker de tachuelas, me siento invencible. Como si todo me diese igual, porque una fuerza interior inexplicable me hace estar por encima de todo. Ella es, por así decirlo, mi antidepresivo favorito. Y todas sabemos que hay días en que necesitamos insuflarnos ánimo como sea y con urgencia. 
Las que me sigáis en Instagram sabréis que últimamente he venido quejándome de mi falta de tiempo. Por desgracia, sigue siendo así. He ido empalmando días sucesivos de esos en los que el Universo para estar en tu absoluta contra y todo (o casi todo) me sale mal. En fin, como dice mi padre: "¡Fuerza y coraje!". El caso es que, a pocas semanas del comienzo del curso universitario, he decidido ponerme muy en serio con el carnet. Y como si cuidar un bebé, llevar una casa, escribir un blog, subir vídeos a YouTube y sacar el carnet no fuera suficiente, he emprendido (como la mayoría sabréis) mi andadura con la firma de cosmética Avon. ¡Como líder, además! Too much. No está entre mis planes rendirme a la primera de cambio, pero sí ser realista. Mi verdadero trabajo es terminar la carrera, así que muy probablemente optaré por ser tan sólo distribuidora. No es el dinero lo que me mueve (gracias a Dios), así que voy a permitirme el lujo de disfrutar de "mi trabajo" y tomármelo con calma. Estoy muy contenta con mis compañeras y con los productos Avon y todo lo que este trabajo me aporta. Lo cierto es que me ha servido mucho para airearme, para ponerme al día de las tendencias en cosmética y para conocer gente nueva maravillosa. Estamos formando un grupo de chicas jóvenes que me encanta. Esta misma tarde voy a reunirme con una vieja compañera de instituto (¡Qué tiempos aquellos!), para hablar sobre la posibilidad de que entre a trabajar con nosotros. Y, como ella, algunas más. Es genial poder reencontrarse con buenas personas a las que hace tiempo que no ves, ya sea por haches o por bes. 
Así que en ello sigo. Tratando de encontrar mi equilibrio. Este fin de semana tenemos una boda muy importante para nosotros, de la que espero poder enseñaros algunas buenas fotos (si la emoción del momento no provoca que me olvide por completo de sacar la cámara de fotos de su funda). Aún no he decidido ni qué hacerme en el pelo... Sé que son minucias, pero un montón de minucias pueden hacer una montaña y, por momentos, me siento desbordada. Septiembre está siendo un mes muy intenso. Sé que, viéndome en la necesidad de dedicar menos tiempo a algo, he decidido hacerlo en el blog y, por ello, os pido perdón. Tengo un montón de posts y vídeos pendientes en mente, pero necesitaría días de 48h para poder llevarlos a cabo. Una vez más y para no variar, os pido paciencia. La semana próxima viene cargada de un montón de eventos súper interesantes y emocionantes para mí. ¡Y seguro que para vosotras también! Pero, no, no me tiréis de la lengua. Voy a guardarme la sorpresa y "cerrar cremallera" Jajaja.


¡FELIZ SEMANA Y BESOS EN LA NARIZ A TODOS!

05 septiembre, 2014

Deco inspiration. Vol. I

Muy bien. Básicamente, lo que haremos será esto. Cada semana subiré un post de inspiración deco con un dormitorio matrimonial, un dormitorio infantil, un baño, una cocina, un comedor, un despacho o "espacio para pensar", como me gusta llamarle y tal vez un recibidor o un espacio exterior, según se tercie la cosa. Así que ahí va el primero: Vol. I.









Para quienes no lo conozcan, este es el llamado estilo industrial vintage. Mi rotundo favorito. Nacido en el Nueva York de los años 50, cuando las antiguas fábricas en desuso comenzaron a ofertarse como viviendas económicas, se ha convertido en una de las tendencias más potentes e 'inn' del panorama de la decoración actual. Hormigón pulido, maderas envejecidas, ladrillos con restos de pintura, metales desgastados y elementos de decoración vintage, se convertirán en tus mejores aliados para lograr su estética. Siempre he pensado que las paredes de pintura pizarra le confieren un ambiente muy familiar a un hogar, además de resultar muy práctico para anotar recetas o la lista de la compra, a la par que divertido, por las dedicatorias que te encuentras el día después de una cena con amigos en casa. El estilo industrial deja cabida al caos, pues él mismo parece una especie de caos ordenado que nos da cierto margen de alivio por no vernos obligados a tenerlo todo impoluto y ordenado para que la casa se vea bonita. Cuando pienso en este estilo decorativo, imagino todos los "trastos" de mi hijo tirados por el salón y, cuantos más cacharros por el medio imagino, más bonito me parece. Nuestra vida, sobre todo si la vivimos con niños, es puro desorden y revolución. Esto es precisamente lo que convierte una casa en un hogar. No se puede desordenar lo que ya de por sí parece desordenado y caótico, así que lo industrial me parece de lo más familiar. Ni una sola silla de diseño igual o mismo color en toda la casa, restos de pintura, mantas sobre los sofás y butacas, cestas llenas de cosas por el suelo con las que tropezar, mesas con ruedas de metal desgastado que mover de un lado al otro de la habitación, maletas vintage llenas de juguetes, baberos y chupetes... 
No sé vosotros, pero yo me siendo súper identificada con estas pretendidas fábricas abandonadas en las que el estilo industrial puede convertir nuestras casas. Veo caos, imperfección y desorden ordenado. Tres características que creo que a todos, en mayor o menor medida, nos definen. 

03 septiembre, 2014

Black&Pailettes.






· Blusa/Blouse: Zara (sales). | · Shorts lenceros/Lingerie shorts: El baúl de Elsa (tienda local, Pontevedra). | · Sandalias/Sandals: Zara.



¡Menudos días de infarto! Estoy que no paro. Entre la casa, cuidar de mi bebé, sacarme el carnet y el blog, apenas tengo tiempo para nada. Acabo cada día agotada, pero muy satisfecha y feliz. ¡Y más que lo voy a estar! Porque, además de continuar con mis estudios, he decidido embarcarme en un proyecto que me ilusiona mucho y que vendrá a darle un montón de contenido y un enfoque nuevos a Iblogit. 
Os cuento. El caso es que con motivo del éxito que han tenido los tutoriales de maquillaje, le he estado dando vueltas a una forma de estar más en contacto con los últimos productos y tendencias y he decidido dar el salto con Avon y me he hecho distribuidora, ¡y líder! ¡Madre mía! Yo que iba sólo con la idea de poder ofreceros los productos que use en cada tutorial de un modo más sencillo y directo y resulta que han visto en mí el potencial necesario para poder llegar a formar incluso mi propio grupo de distribuidoras. Apenas he empezado hoy a tomar contacto con la casa, pero he estado echándole un ojo al catálogo y hay un montón de cosas que quiero pedir ya y empezar a probar. En cuanto vaya teniendo las primeras cositas en mi poder, os las iré enseñando y os contaré mis primeras impresiones. Y a partir de ahí, ¡lo que surja! Tenía muchas ganas de encontrar un modo de estar en contacto con la moda y la belleza que me resultara compatible con mi situación actual y, por el momento, veo este nuevo proyecto muy asumible. En próximos vídeos os daré más detalles, pues aún estoy pendiente de asistir a algunas reuniones más, iniciar mi formación y ver cómo me desenvuelvo.
Hasta entonces, os traigo un post de inspiración en moda con una blusa preciosa de lentejuelas de la que me he enamorado durante estas últimas rebajas. Aún no he tenido la ocasión de ponérmela, pero no aguantaba más sin enseñárosla. Es súper cómoda, de atar al cuello y, como veis, muy estilosa y sexy. Una prenda perfecta para una perfecta noche de verano. Los shorts lenceros los compré durante el invierno de mi embarazo, porque en esta clase de prendas encontré a mis grandes aliados para seguir sintiéndome guapa y cómoda, por la cintura elástica. Y las sandalias las compré como excusa de una boda que tenía a finales de junio, pero por su color plateado son 100% combinables y ponibles. Me gusta comprar para los grandes eventos, cosas a las que luego les pueda seguir dando uso. De lo contrario, me siento como tirando el dinero. E ir mona, sí. Pero, con sentido común, que no está el horno pa' bollos, como suele decirse, ¿no?
El viernes volveré con un post de inspiración deco, a petición de una personita de Instagram muy ilusionada por decorar su nueva casa. ¡Enhorabuena, Ana!


Y, hasta el viernes, 
¡sed felices y besos en la nariz a todo el mundo!